SEDIR explica que el producto puede venderse vivo o con valor agregado sellado al vacío trozado o deshuesado
Las mujeres de la subcuenca del río Loco en el distrito de Pamparomás, en la región Áncash, tienen como principal emprendimiento la crianza y venta de cuyes que les genera importantes ingresos económicos para mantener a sus familias. Ellas han logrado tener hasta 200 ejemplares y pueden vender a S/ 20 cada uno a restaurantes, matrimonios, fiestas patronales o para otras actividades sociales. El consumo por aquel pequeño animal es de alta demanda y ahí están las mujeres para cumplir con ese mercado que crece cada día.
“Tengo cuyes para mi consumo y para vender. He aprendido a criar construyendo los galpones y a curar enfermedades de los cuyes”, cuenta Francisca Alegre del centro poblado de Pichiu ubicado en el distrito de Pamparomás en la región Áncash. Francisca y sus vecinas de diferentes caseríos reciben capacitación del Servicio para el Desarrollo Integral Rural (SEDIR).

Líneas de negocio
La mujer rural peruana ya ha tecnificado la crianza de los cuyes, pero ¿cómo podría mejorar su emprendimiento? Se debe tener en cuenta que solo en la subcuenca del río Loco hay una población de más de 10 mil cuyes que mueven la economía local.
“Una opción con valor agregado es la venta de cuy con sellado al vacío. Se pueden vender brazos, piernas, costillas o el cuy entero con esa modalidad que genera un mejor ingreso económico. Solo es cuestión de que las mujeres se organicen”, comenta el veterinario y especialista del Senasa- Áncash, Hugo Gonzales.

Y precisamente SEDIR impulsa que el emprendimiento de las mujeres se articule a la cadena productiva y de comercialización con un producto de calidad en tamaño y sabor para los paladares más exigentes.
Una ventaja comparativa del cuy es su alto valor proteico y su bajo contenido de grasa, hasta 2 veces menos, respecto a otras carnes como ave, vacuno y porcino. Además, el tipo de alimentación influye bastante en la carne de cuy debido a que hay una diferencia marcada en sabor entre un ejemplar de la sierra y otro de la costa.
“El cuy de la sierra es mejor porque su alimentación que es en base a forraje (chala, trébol) o, en algunos casos, con cebada. Esto le permite tener una mejor consistencia y carcasa. La carne del cuy de la costa es más suave debido a que tiene otro tipo de alimentación como es el balanceado”, remarca Hugo Gonzales.

SEDIR capacita a 400 mujeres de la subcuenca del río Loco en temas como construcción de pozas o jaulas, aplicación de medicamentos o las medidas de bioseguridad que deben tener en el galpón, uso de cal para desinfección, para prevenir enfermedades. Todas ellas ya conocen, por ejemplo, de reconocimiento de sexo de los cuyes, destete y el tiempo adecuado del empadre. La población nacional de cuyes supera los 20 millones de ejemplares y casi la totalidad se ubica en la sierra peruana.
Las actividades de SEDIR se desarrollan en el marco del proyecto de cooperación con la Fundación Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo.
