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12-08-2020

Proyectos con enfoque de género: Promoviendo el emprendimiento de la mujer andina

Las mujeres son protagonistas de los proyectos productivos en los caseríos que impulsa la Asociación, Servicio para el Desarrollo Integral Rural (SEDIR) con el financiamiento del Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo (LED)

El rol de la mujer es fundamental en la familia de los integrantes de las comunidades campesinas. Siempre lo ha sido, aunque no siempre haya sido valorado. En los últimos años, las vemos  desempeñar un papel más activo, incluso en el desarrollo productivo. De esta forma, la mujer va rompiendo las viejas costumbres que la limitaban a la cocina y al cuidado de los hijos, para aportar a la economía familiar. 

Ante esta realidad, a partir del año 2019 y con mayor énfasis éste año, la Asociación Servicio para el Desarrollo Integral Rural (SEDIR) con el apoyo mediante proyecto de cooperación con la Fundación, Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo (LED), inició un proyecto orientado a fortalecer las capacidades de las mujeres y contribuir con su empoderamiento. El propósito es que se convierta en protagonista el desarrollo local, algo que hasta hace cinco o diez años atrás estaba reservado solo para los varones. Antes, los hombres eran los únicos que gestionaban los proyectos comunales. La tarea no fue ni es sencilla. La escasa integración de las mujeres en el desarrollo se notaba en su poca asistencia a las primeras charlas de capacitación. Era notoria la resistencia; sin embargo, eso está cambiando. Actualmente, las mujeres en las comunidades son parte de actividades productivas como la crianza de cuyes, la cual tradicionalmente ha estado asociada a las mujeres, pero que hoy es realizada por los varones o con la colaboración de ambos.

Revalorando a la mujer

Desde SEDIR se quiere impulsar esa opción para las mujeres. En ese sentido, en el 2020 se ha puesto en marcha un programa quecomprende varios temas referidos al manejo de cuyes: desde la crianza hasta la detección y manejo preventivo de algunas enfermedades. Así mismo se ha implementado un programa de asistencia técnica especializada y obviamente con los cuidados necesarios en circunstancias de pandemia en las que vivimos.La última experiencia satisfactoria que hemos podido experimentar es el resultado de una acción de articulación de mercado del cual se beneficiaron 53 emprendedoras de los caseríos de Ocshapampa, Antaracá, Pucará, Pisha y Quicacayán (lugares ubicados entre los 3,500 a 3,800 m.s.n.m); mediante la venta directa de sus ejemplares, generando de ésta manera un ingreso bruto de más de 3,500 dólares en una sola jornada. Esta dinámica permitiría, gradualmente, mejorar significativamente los ingresos de las familias y su condición de vida.El impacto más significativo y de largo plazo será elevar la valoración de la mujer y su aporte al desarrollo. Se trata de un cambio cultural que permitirá condiciones más equitativas y justas para las mujeres.

Revalorando la cultura

No debemos olvidar el valor de la cultura en las intervenciones en las zonas andinas. Si bien el interés ha crecido y la participación de las mujeres ha aumentado, el idioma es una barrera que podemos convertir en oportunidad. Específicamente en ésta zona de nuestra intervención, la mayoría de mujeres habla quechua, y eso ha generado la necesidad de que los facilitadores de las enseñanzas deben conocer y hablar en quechua.Este factor ha permitido acercar los conocimientos y generar confianza. Esta innovación ha generado una mayor asistencia: las mujeres saben que la capacitación será en su idioma, se pasan la voz y eso les permite aprender. Pero además, significa una revaloración del idioma nativo.  “En una encuesta anónima aplicada a las mujeres, preguntamos, qué temas son los que más les interesan, y la respuesta fue unánime respecto a la crianza de cuyes; incluso conocer técnicas de aplicación para combatir problemas sanitarios; y eso es lo que vamos a hacer este año. Vamos a implementar programas de enseñanza para la aplicación de insumos, dosificaciones, para que conozcan cómo aplicar inyecciones. Impulsaremos esta actividad porque el mercado para la carne de cuy cada vez es más grande. Creemos que el mercado va a demandar mayor cantidad de cuyes; trabajaremos también el aspecto de articulación de mercados. Esa será una actividad importante a desarrollar, y lo hacemos con mucho gusto porque buscamos condiciones de equidad y mayor participación de la mujer en el desarrollo de la economía local y por ende mejorar las condiciones de vida de la familia andina”, manifiesta el Ing. Juan Cerna Espinoza, Director Ejecutivo de SEDIR.
Moro – Ancash – Perú